Comunicado de la Alianza Evangélica de EL SALVADOR ante el COVID-19.

Evangélicos en El Salvador buscan innovar y aportar entre restricciones por COVID-19

La iglesia evangélica de El Salvador está navegando aguas inexploradas, a raíz de las medidas de distanciamiento social y la prohibición de reuniones, establecidas por el gobierno para mitigar el impacto de la pandemia del COVID-19.

El país reportó el pasado 18 de marzo su primer contagiado por el virus, siendo uno de los últimos países del continente en reportar casos. Previo a este anuncio, el gobierno empezó desde finales de febrero a intentar frenar la llegada al país de la enfermedad, con una serie de prohibiciones de entrada a personas provenientes de lugares seriamente afectados por la pandemia, como la República Popular de China, Italia, Francia, España, entre otros.

Actualmente, se reportan 237 casos totales, de los cuales 167 están activos; hay 63 personas que se han recuperado de la enfermedad y 7 fallecidas.

El presidente Nayib Bukele anunció el 21 de marzo una cuarentena general domiciliar obligatoria de 30 días. Según el anuncio, quien viole esta disposición, será enviado a un centro de cuarentena.

El estado de excepción original, que fue prorrogado por 15 días más, concluyó la medianoche del 13 de abril. No obstante, el estado de emergencia y la cuarentena domiciliar obligatoria fueron prorrogadas y estarán en vigencia, al menos, hasta inicios del mes de mayo, por lo que la actividad normal de las iglesias aún no puede ser retomada.

“Las medidas de restricción son fuertes, la predicación y el mantenimiento espiritual de nuestros miembros está siendo afectados”, dijo Luis Ángel Díaz, presidente de Alianza Evangélica de El Salvador.

Según los reportes que Díaz ha recibido de parte de las iglesias que conforman Alianza Evangélica, no se había entendido la razón de medidas tan restrictivas, pero las iglesias han mostrado disposición a acatarlas, luego de comprender que el sentido detrás de las mismas, es velar por la salud de los salvadoreños. Además, consideró que esta coyuntura debe hacer que las iglesias tengan planes de contingencia para lidiar con largos plazos de tiempo en los que sus miembros no podrán reunirse en los templos, e instó a los líderes de iglesias a que puedan usar de forma más oportuna las tecnologías de comunicación e información.

Alianza Evangélica de El Salvador dio un paso hacia la innovación el pasado 16 de abril, con la realización de su primer webinar denominado: “Perspectiva bíblica de la pandemia”, el cual contó con la conferencia del pastor Mario Vega, uno de los líderes evangélicos más respetados e influyentes del país, quien pastorea la iglesia Misión Cristiana Elim, la cual cuenta con una membresía de alrededor de 100,000 miembros.

Las restricciones de circulación y reunión impuestas para controlar el avance del COVID-19, no ha hecho decaer el ánimo de los evangélicos por ayudar. Luego de la cuarentena general y el estado de emergencia decretados días atrás, los empleados de oficina de World Vision, (una organización paraeclesial miembro de Alianza Evangélica de El Salvador, con presencia en varios países del globo que brinda ayuda humanitaria y provee asistencia para el desarrollo), pasaron a trabajar desde casa y los esfuerzos se concentraron en apoyar a quienes se encuentran en trabajo de contingencia al COVID-19.

“Se han brindado insumos, colchonetas, kits de higiene básica para los albergues, trajes médicos para prevención, botas y otros insumos”, todos estos donativos han sido canalizados hacia los ministerios de Salud y Defensa del gobierno salvadoreño.

Las escuelas cristianas también han tenido que adaptarse a una situación en la que ahora es incierto, cuando se podrá retomar clases de forma normal. Algunos centros educativos han echado mano de un protocolo para enviar a los padres de sus alumnos, los materiales didácticos para que se pongan al corriente con el desarrollo de sus clases.

Otra organización paraeclesial, miembro de Alianza Evangélica, que busca velar por los más necesitados en esta emergencia es Compassion International, la cual trabaja con proyectos para atender a niños en situación de riesgo en más de 25 países en vías de desarrollo.

Pedro Coto, especialista en preparación de iglesias de Compassion, afirmó que la organización, en conjunto con 285 iglesias asociadas en todo el país, entregaron canastas básicas a miles de niños registrados en sus programas y a sus familias, además de kits de limpieza con desinfectante a base de alcohol, papel servilleta y jabón; productos que han escaseado en los supermercados, luego que el gobierno anunciara las medidas para contener el COVID-19.

Las denominaciones cristianas que conforman Alianza Evangélica de El Salvador continúan con su apoyo constante a sus pastores y congregaciones. Un ejemplo son las iglesias de la Misión Centroamericana, las cuales durante la emergencia, han apoyado con ofrendas y más de 300 paquetes con víveres a pastores y familias de mayor vulnerabilidad, además han repartido guías devocionales a sus iglesias para contribuir en la edificación espiritual de sus miembros.

Pero además de iglesias y organizaciones importantes como World Vision y Compassion, los miembros de congregaciones se están uniendo para llevar ayuda a aquellos directamente afectados por las medidas de contención a la pandemia.

En medio de circunstancias apremiantes, la iglesia evangélica salvadoreña ha comprendido lo importante de preservar la vida de sus miembros, y aunque han sido difíciles las decisiones que han debido tomar los pastores a lo largo del país de cerrar los templos, lo hacen con la convicción que eso ayudará a salvar vidas.

He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. (Isaías 43:19).

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